Visión - Aprendiendo a ver
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Visión

“La visión es la manera en la que el cerebro toca el mundo”.

Marleu Ponteu

¿Tener buena vista significa tener una buena visión?

No. La visión no es sinónimo de vista.

Generalmente se asocia visión con tener una buena vista, entendiendo como tal la capacidad de leer la letra pequeña de un cartel. Esta simplificación excesiva y estandarizada reduce la realidad de lo que entraña la capacidad visual. Tener una buena vista (100%) no significa contar con una buena visión.

 

Véase el siguiente ejemplo: En el caso de un accidente de tráfico, éste no se produce porque el conductor no alcance a leer matrículas, sino por carecer de otras capacidades más importantes como la sensibilidad al contraste, tamaño del campo visual, la relación de espacios, visión estereoscópica, o la atención visual.

 

En la actualidad nuestro sistema visual permanece activo en la mayoría de las actividades que desarrollamos cotidianamente. Conducimos, leemos, trabajamos con el ordenador, consultamos el móvil, jugamos, estudiamos, practicamos deporte, comemos y bebemos, escribimos o nos movemos. La visión es un proceso dinámico, que suministra información al cerebro para extraer, procesar y actuar sobre los datos presentados en la retina.

Existen 35 áreas del cerebro involucradas

de forma total o parcial en el proceso de la visión.

¿Sólo necesitamos una buena vista para desenvolvernos en el día a día de forma eficaz?

No. La visión es un proceso neurológico complejo basado en la selección entre los estímulos que recibimos, seguido del procesamiento y comprensión de las informaciones que nos llegan a través de los ojos y del proceso, agilidad y eficiencia de nuestra respuesta motora.

 

Existen 35 áreas del cerebro involucradas de forma total o parcial en el proceso de la visión.

 

Cada segundo nos llegan unos 15.000 a 20.000 impulsos nerviosos de todos los sentidos, de los que el 80% es información del sistema visual.

Véase el siguiente ejemplo:

 

Si quieres beber agua, primero debes hacer un rastreo visual para seleccionar el vaso. Una vez seleccionado, haces los cálculos cerebrales necesarios para guiar a la mano hasta dónde tiene que ir y de qué manera debe moverse para poder coger el vaso sin derramar el contenido.

 

Si existe alguna dificultad en algún punto de este complejo proceso, puede que la visión no sea eficaz. Esta es la razón por la que tanto adultos como niños pueden no ser competentes al 100% a nivel laboral, educativo, deportivo, o incluso, que tengan dificultades en su vida diaria, como orientarse o conducir.

 

Por tanto la visión no es sólo la vista, sino un conjunto de habilidades, destrezas y competencias que deben trabajarse de forma coordinada y en sintonía.

¿Qué habilidades componen el sistema visual?

Vista

Es la habilidad de captar los detalles más pequeños de las cosas. Se valora midiendo la capacidad de identificar letras de diferentes tamaños de lejos (6 m) y de cerca (a 40 cm).

 

Esta prueba, nos sirve para detectar si el paciente tiene un problema de miopía, hipermetropía o astigmatismo así como que exista ambliopía u ojo vago.

Visión del color

Es la capacidad de distinguir correctamente todos los colores. En este sentido, es preciso señalar que el daltonismo se hereda de los padres y, quien lo padece, no puede distinguir bien todos los colores. Afecta en mayor proporción al género masculino, se detecta en un 2% de los varones. Es esencial que la persona sea consciente de que padece este trastorno para tenerlo en cuenta a lo largo de su formación académica (sobre todo en los primeros años de colegio) y en todas las actividades diarias. Existen diferentes grados de deficiencia en el color y el optometrista puede detectarlas con una prueba específica.

Movimientos oculares

Es la capacidad de mover bien los ojos tanto para seguir objetos en movimiento como para mirar con eficacia de un punto a otro. Véanse los siguientes ejemplos:

 

Por un lado, un ejemplo de movimientos de seguimiento consiste en acompañar con la mirada una pelota que viene hacia nosotros; si lo hacemos bien, es fácil atraparla. Por otro lado, un ejemplo del movimiento sacádico (saltar de un punto a otro) es el que hacemos al leer.

 

Ambos movimientos oculares son esenciales para los deportes y la lectura.

Coordinación de los ojos

Existen diferentes trastornos de coordinación entre ambos ojos; algunos se perciben a simple vista: estrabismo (en las personas que tuercen un ojo) y otros los detectamos los optometristas con un examen completo de la visión.

 

Sin embargo, los que no se aprecian a simple vista son los trastornos más habituales. Éstos pueden conllevar fatiga visual en tareas de lectura o escritura, dolor de cabeza, visión doble ocasional, picor de ojos, etc. Normalmente se presentan en personas con buena vista (entendida como agudeza visual 100%), por eso no se detectan en las evaluaciones habituales.

Enfoque

Nuestros ojos tienen un mecanismo interno (una lente pequeña llamada cristalino) que se encarga de enfocar con nitidez, rápida y eficazmente, a diferentes distancias. Tan importante es ser capaz de enfocar bien de manera rápida, como mantenida en el tiempo.

 

Véanse los siguientes ejemplos:

El enfoque se usa, entre otros, cuando copiamos de la pizarra. Es decir, si cuando estamos leyendo durante un rato hay un momento en que las letras se empiezan a desenfocar o también, si levantando la mirada para ver de lejos nos cuesta enfocar rápidamente, en ambos casos es indicativo de que hay un problema de enfoque.

Visión en profundidad o Estereopsis

Los ojos deben trabajar coordinadamente para no ver doble, para calcular bien las distancias y ver en tres dimensiones. La estereopsis, por lo tanto, es esencial para la práctica deportiva, ya que, entre otras habilidades, nos permite calcular con precisión a qué distancia hay que tirar una pelota.

 

Del mismo modo, una buena estereopsis es sinónimo de un buen sistema visual, lo que hace que la información cognitiva sea más rápida y eficaz.

Nuestro trabajo está orientado a desarrollar

el máximo potencial personal, desplegando, explotando

y entrenando un sistema visual eficaz.