Examen optométrico - Aprendiendo a ver
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Examen optométrico

No todos los ojos cerrados duermen,

ni todos los ojos abiertos ven» Bill Cosby

¿En qué consiste?

Consiste en una batería de pruebas específicas cuyo fin es examinar qué hacen los ojos para captar la información que nos interesa del entorno. Los optometristas comportamentales evaluamos todos los aspectos de la visión:

 

  • ¿Cuánto ves?
  • ¿Trabajan tus ojos de manera conjunta?
  • ¿Tus movimientos oculares son los que requieren tus actividades cotidianas?
  • ¿Cuentas con una visión tridimensional para que tu cerebro calcule las distancias entre las cosas?

 

Para saberlo, en el Centro de Optometría Comportamental Aprendiendo a Ver realizamos las pruebas específicas, y evaluamos:

 

  • Salud visual
  • Agudeza visual lejos y cerca
  • Control y calidad de los movimientos oculares
  • Habilidad y sistema de enfoque (Acomodación)
  • Estado del sistema binocular

 

Con los datos obtenidos, se determina si el rendimiento visual se corresponde con la demanda visual del paciente, quien en función de la actividad que desempeñe (estudiante, opositor, deportista, oficinista, etc) deberá tener unas habilidades más desarrolladas que otras. En este sentido, el sistema visual debe adecuarse a las necesidades de su vida cotidiana. Del mismo modo, la visión no ha de ser un hándicap en la ejecución de cualquier tipo de tarea. Si fuera así y tras un certero diagnóstico, en la mayoría de estos casos la optometría comportamental y la terapia visual neurocognitiva son la solución.

¿Cuánto dura un examen optométrico?

Aproximadamente una hora. Previo a este examen se completa un cuestionario para conocer con precisión aspectos propios de la salud, desarrollo, aprendizaje y demandas visuales del paciente. Todo ello genera un estudio optométrico que proporciona un mejor diagnóstico y un tratamiento específico para cada caso.

Evaluación de la visión perceptual
¿Qué es la visión perceptual?

La visión no llega a nuestros ojos y se queda ahí, sino que se envía a varias partes de nuestro cerebro para poder interpretar toda la información que nos llega a través de ellos. Es un complejo proceso neurológico, en el que tenemos que procesar correctamente la información para después crear una repuesta motora, como es la lectura o la conducción.

 

A través de la visión perceptual aprendemos a reconocer caras, gestos, letras, localizaciones espaciales, etc. Es el recurso que utiliza el cerebro para explorar nuestro entorno. Recordemos que a través de la visión obtenemos el 80% de la información del mismo. De ahí, la importancia de analizar la visión perceptiva en niños y adultos con problemas de aprendizaje, atención, orientación, lateralidad, memoria, etc.

Evaluación Perceptual

¿Qué habilidades se evalúan? Y ¿Qué importancia tienen estas habilidades?
  • Discriminación visual:

Es la habilidad de identificar diferencias y similitudes entre formas, símbolos, objetos y patrones a través de sus características dominantes. Por ejemplo, reconocer la diferencia entre 2 frutas como la pera y la manzana o entre dos letras como la “b” y la “d”. Un niño o adulto con dificultades en la discriminación visual puede tener problemas en la identificación de números, letras, formas, símbolos, palabras, tamaños y colores. Pueden sufrir inversiones cuando escriben letras y números o problemas de atención y de organización.

 

  • Memoria visual:

Es la habilidad de recordar lo que vemos y recuperar las imágenes de objetos, formas, símbolos y movimientos. Una persona que no domina su memoria visual tendrá difícil recordar experiencias no verbales, así como copiar eficazmente de la pizarra o de un libro.

 

  • Relaciones visuo-espaciales:

Es la capacidad de entender e interpretar las relaciones entre uno mismo y otras personas, entre uno mismo y otros objetos y de unos objetos con otros. Como en los siguientes ejemplos: “Estoy detrás de mi madre”, “Pon la silla delante de ti” o “Pon el libro encima de la mesa”. La percepción visuo-espacial nos proporciona información de nuestro entorno. La manera en la que un niño percibe el espacio y su posición u orientación en ese espacio puede afectar en sus habilidades motoras y en el rendimiento académico.

 

Una persona con trastorno visuo-espacial puede no saber interpretar instrucciones (por ejemplo: “escribe tu nombre en la parte superior de la página”). Así mismo, ésta anomalía dificulta entre otros, aprender a vestirse, moverse en el espacio, realizar construcciones, trazar dibujos tridimensionales y dificultades para entender las matemáticas.

 

  • Constancia de forma:

Es la habilidad de reconocer que la forma se mantiene independientemente de si un objeto cambia su tamaño, dirección, orientación o distancia. Por ejemplo, un libro puede ser grande o pequeño, estar apoyado en el lomo o en las tapas, estar boca arriba o boca abajo, ser de diferente color y forma pero sigue siendo un libro.

Esta habilidad es importante porque permite identificar un objeto sea cual sea su presentación. Una persona que no domine esta destreza puede tener problemas en reconocer que una imagen está representando un objeto real, en juzgar la distancia, el peso, la altura y el tamaño, en la clasificación de objetos o en reconocer una palabra cuando está escrita con diferente tipografía.

 

Memoria visual secuencial:

Es la habilidad de recordar una secuencia de imágenes visuales como letras, formas, números, símbolos y objetos. Por ejemplo, copiar de la pizarra. La persona que no controla su memoria visual secuencial puede tener problemas en la lectura, en recordar las cosas que han pasado, la información que previamente ha estudiado, o las fórmulas matemáticas que había memorizado.

 

  • Figura-Fondo:

Es la habilidad de identificar la información importante de un contexto que contiene información irrelevante. Por ejemplo, encontrar un juguete determinado dentro de una caja de juguetes, o encontrar el ejercicio que pide el profesor dentro del libro de texto.

 

Esta práctica es determinante para eliminar la información visual irrelevante y poder concentrarse en lo importante. Quienes sufren de figura-fondo baja tienen dificultades para concentrarse en la tarea e ignorar los elementos que pueden distraer, así como para encontrar fragmentos específicos dentro de un texto, un mapa, o un libro. Tampoco encuentran con facilidad las palabras claves de una pregunta, les cuesta no perderse cuando leen copian de la pizarra y no organizan adecuadamente la información al redactar un texto.

 

  • Cierre visual:

Es la habilidad de visualizar la totalidad de un objeto cuando una parte de él no aparece o está oculta. Permite hacer juicios precisos a partir de informaciones parciales. Es fundamental para que la lectura sea rápida. Los lectores eficaces usan mucho su cierre visual, ya que en cada fijación, con sólo identificar una parte de las letras de una palabra, reconocen la imagen completa y así pueden leer más rápido. Una persona con trastornos en esta área, tendrá problemas en visualizar, en los cálculos matemáticos y en unir las partes de un todo, como en los puzzles.

 

La evaluación dura entre dos y tres horas. Con toda la información se elabora un informe y se realiza una entrevista en la que se valora la necesidad o no de tratamiento. Las posibles variantes que existen si este fuera necesario y una estimación aproximada del tiempo necesario de terapia para paliar las diferentes deficiencias que presente el sistema visual y/o cognitivo.